Marido (#11595)

¡Oh Dios, mi Dios! Esta Tu sierva Te invoca, confiando en Ti, volviendo el rostro hacia Ti, implorando que derrames Tus dones celestiales sobre ella, le reveles Tus misterios espirituales y viertas sobre ella las luces de Tu Divinidad.
¡Oh mi Señor! Haz que los ojos de mi marido vean. Alegra su corazón con la luz de Tu conocimiento, atrae su mente hacia Tu radiante belleza, regocija su espíritu mediante la revelación de Tus esplendores manifiestos.
¡Oh mi Señor! Retira el velo que cubre su vista. Haz que desciendan sobre él Tus abundantes dádivas, embriágale con el vino del amor por Ti, haz de él uno de Tus ángeles cuyos pies caminan sobre esta tierra al tiempo que sus almas vuelan por las alturas celestiales. Haz que se convierta en una lámpara brillante que resplandece con la luz de Tu sabiduría en medio de Tu pueblo.
Verdaderamente, Tú eres el Preciado, el Eterno Donador, el Munífico.

-`Abdu'l-Bahá
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Mujeres (#11585)

¡Oh Tú, Cuyo rostro es el objeto de la adoración de todos los que Te anhelan, Cuya presencia es la esperanza de quienes están completamente consagrados a Tu voluntad, Cuya proximidad es el deseo de cuantos se han acercado a Tu corte, Cuyo semblante es el compañero de aquellos que han reconocido Tu verdad, Cuyo nombre es el impulsor de las almas que ansían contemplar Tu rostro, Cuya voz es la verdadera vida de Tus amantes, las palabras de Cuya boca son como aguas de vida para todos los que están en el cielo y en la tierra!
Te suplico, por el agravio que has sufrido y los males que Te han infligido las huestes de los malhechores, que me envíes, desde las nubes de Tu merced, aquello que me purifique de todo lo que no proceda de Ti, para que sea digna de alabarte y apta para amarte.
No me niegues, oh mi Señor, las cosas que Tú ordenaste para aquellas de Tus siervas que circulan a Tu derredor, y sobre quienes se vierten continuamente los resplandores del sol de Tu belleza y los rayos de la luz de Tu rostro. Tú eres Aquel que, desde la eternidad, ha socorrido a quienquiera que Te haya buscado, y ha favorecido generosamente a quien Te haya invocado.
No hay Dios fuera de Ti, el Poderoso, el Perdurable, el Munífico, el Más Generoso.

-Bahá'u'lláh
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Mujeres (#11586)

¡Gloria sea a Ti, oh mi Dios! Mi rostro se ha dirigido hacia Tu rostro, y mi rostro es, ciertamente, Tu rostro, y mi llamamiento es Tu llamamiento, y mi Revelación, Tu Revelación, y mi ser, Tu Ser, y mi Causa, Tu Causa, y mi mandato, Tu mandato, y mi Existencia, Tu Existencia, y mi soberanía, Tu soberanía, y mi gloria, Tu gloria, y mi poder, Tu poder.
Yo te imploro, oh Tú Modelador de las naciones y Rey de la eternidad, que resguardes a Tus siervas en el tabernáculo de Tu castidad, y canceles aquellos de sus actos que sean indignos de Tus días. Purifícalas pues, oh mi Dios, de toda duda y ociosa fantasía, y libéralas de todo cuanto no sea propio de su asociación contigo, oh Tú que eres el Señor de los nombres y el Origen de la expresión. Tú eres Aquel en Cuyo poder están las riendas de toda la creación.
No hay Dios sino Tú, el Todopoderoso, el Más Exaltado, el Todoglorioso, Quien subsiste por Sí mismo.

-Bahá'u'lláh
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Mujeres (#11587)

¡Oh Tú, ante Cuya temible majestad se han estremecido todas las cosas, en Cuya mano están los asuntos de todos los hombres, hacia Cuya gracia y misericordia se vuelven los rostros de todas Tus criaturas! Te suplico, por Tu Nombre, que has ordenado que sea el espíritu de todos los nombres que están en el reino de los nombres, que nos protejas de las murmuraciones de quienes se han apartado de Ti y han rechazado la verdad de Tu muy augusto y exaltadísimo Ser, en esta Revelación, que ha hecho estremecerse el reino de Tus nombres.
Soy una de Tus siervas, oh mi Señor. He vuelto el rostro hacia el santuario de Tus bondadosos favores y el adorado tabernáculo de Tu gloria. Purifícame de todo lo que no proceda de Ti y fortaléceme para amarte y cumplir Tu deseo, a fin de que me deleite en la contemplación de Tu belleza y me libre de todo afecto a cualquiera de Tus criaturas, y proclame en todo momento: «¡Magnificado sea Dios, el Señor de los mundos!»
Haz que mi alimento sea Tu belleza, oh mi Señor, y mi bebida, la luz de Tu presencia, y mi esperanza, Tu agrado, y mi obra, Tu alabanza, y mi compañero, Tu recuerdo, y mi ayuda, Tu soberanía, y mi morada, Tu aposento, y mi hogar, la sede que Tú has exaltado por encima de las limitaciones de aquellos que, como por un velo, están separados de Ti.
Tú eres, en verdad, el Dios de poder, de fortaleza y de gloria.

-Bahá'u'lláh
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Mujeres (#11588)

¡Gloria sea a Ti, oh mi Dios! Una de Tus siervas, que ha creído en Ti y en Tus señales, se ha puesto a la sombra del árbol de Tu unicidad. Dale de beber, oh mi Dios, por Tu Nombre, el Manifiesto y el Oculto, de Tu selecto Vino sellado, para que la aleje de sí misma y haga que esté enteramente consagrada a Tu recuerdo y completamente desprendida de cualquiera que no seas Tú.
Ya que Tú le has revelado el conocimiento de Ti, oh mi Señor, no le niegues Tu gracia, mediante Tu bondad; y ya que la has llamado hacia Ti, no la alejes de Ti, mediante Tu generosidad. Provéela, pues, con aquello que exceda a todo lo que pueda encontrarse en Tu tierra. Tú eres, verdaderamente, el Munificente, Cuya gracia es ilimitada.
Si confirieses a una de Tus criaturas lo que igualara a los reinos de la tierra y el cielo, ello no disminuiría ni en la medida de un átomo la inmensidad de Tu dominio. Mucho más grande eres Tú que el Grande, como suelen llamarte, pues semejante título no es sino uno de Tus nombres, todos los cuales fueron creados por una mera indicación de Tu voluntad.
No hay Dios sino Tú, el Dios de poder, el Dios de gloria, el Dios de conocimiento y sabiduría.

-Bahá'u'lláh
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Mujeres (#11589)

Tú ves, oh mi Dios, cómo los males cometidos por aquellas de Tus criaturas que Te han vuelto la espalda se han interpuesto entre Aquel en Quien Tu Deidad está manifiesta y Tus siervos. Haz descender sobre ellos, oh mi Señor, aquello que haga que se ocupen en sus propios afanes. Haz, pues, que su violencia se limite a ellos mismos, para que la tierra y los que en ella habitan encuentren paz.
Una de Tus siervas, oh mi Señor, ha buscado Tu rostro y se ha elevado hacia la atmósfera de Tu complacencia. No le niegues, oh mi Señor, las cosas que ordenaste para las elegidas de entre Tus siervas. Permítele, pues, que se sienta tan atraída por Tus palabras que celebre Tu alabanza entre ellas.
Potente eres Tú para hacer lo que Te place. No hay Dios sino Tú, el Todopoderoso, Cuya ayuda imploran todas las almas.

-Bahá'u'lláh
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Mujeres (#11590)

¡Magnificado sea Tu nombre, oh Tú en Cuyo puño están las riendas de las almas de todos los que Te han reconocido, y en Cuya diestra se halla el destino de todos los que están en el cielo y todos los que están en la tierra! Mediante la fuerza de Tu poder, Tú haces lo que deseas, y, mediante Tu volición, ordenas lo que Te place. La voluntad de la persona más decidida no es nada comparada con las imperiosas pruebas de Tu voluntad, y la determinación de la más inflexible de Tus criaturas queda disipada ante las múltiples revelaciones de Tu propósito.
Tú eres Aquel que, con una palabra de Su boca, ha extasiado a tal punto los corazones de Sus escogidos que, en su amor por Ti, se han desprendido de todo excepto de Ti mismo, y han ofrecido sus vidas y han sacrificado sus almas en Tu camino, y han soportado, por Tu amor, lo que no ha soportado ninguna de Tus criaturas.
Soy una de Tus siervas, oh mi Señor. He vuelto el rostro hacia la morada de Tu misericordia, y he buscado las maravillas de Tus múltiples favores, por cuanto todos los miembros de mi cuerpo proclaman que Tú eres el Munífico, Aquel Cuya gracia es inmensa.
¡Oh Tú, Cuyo rostro es el objeto de mi adoración, Cuya belleza es mi santuario, Cuya morada es mi objetivo, Cuya alabanza es mi esperanza, Cuya providencia es mi compañera, Cuyo amor es la causa de mi existencia, Cuya mención es mi consuelo, cuya proximidad es mi deseo, Cuya presencia es mi mayor anhelo y mi máxima aspiración! Te suplico que no me niegues aquello que Tú ordenaste para los elegidos entre Tus siervos. Provéeme, pues, con el bien de este mundo y del venidero.
En verdad, Tú eres el Rey de todos los seres. No hay Dios sino Tú, Quien siempre perdona, el Más Generoso.

-Bahá'u'lláh
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Mujeres (#11591)

¡Oh mi Señor, mi Amado, mi Deseo! Sé mi amigo en la soledad y acompáñame en mi exilio. Disipa mi tristeza. Haz que me consagre a Tu belleza. Aléjame de todo excepto de Ti. Atráeme con Tus fragancias de santidad. Haz que me asocie en Tu Reino con aquellos que se han desligado de todo salvo de Ti, que anhelan servir en Tu sagrado umbral y están dispuestos a trabajar en Tu Causa. Permíteme que sea una de Tus siervas que han alcanzado Tu complacencia. Verdaderamente, Tú eres el Magnánimo, el Generoso.

-`Abdu'l-Bahá
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Mujeres (#11592)

¡Oh Dios, mi Dios! Lléname la copa del desprendimiento de todas las cosas, y regocíjame con el vino del amor a Ti en la reunión de Tus esplendores y dádivas. Líbrame de los asaltos de la pasión y del deseo, desátame de los grilletes de este mundo inferior, atráeme con arrobamiento a Tu dominio celestial y vivifícame entre tus siervas con los hálitos de Tu santidad.
¡Oh Señor! Ilumina mi rostro con las luces de Tus dádivas, alumbra mis ojos con la contemplación de las señales de Tu poder, que todo lo subyuga, deleita mi corazón con la gloria de Tu conocimiento, que abarca todas las cosas, alegra mi alma con Tus vivificadoras nuevas de gran felicidad, oh Rey de este mundo y del Reino de lo alto, oh Señor de dominio y de poder, para que pueda difundir Tus signos y señales, y proclamar Tu Causa, y promover Tus Enseñanzas, y servir a Tu Ley y exaltar Tu Palabra.
Verdaderamente, Tú eres el Poderoso, el Eterno Dador, el Capaz, el Omnipotente.

-`Abdu'l-Bahá
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Mujeres (#11593)

¡Oh Señor! Ayuda a esta hija del Reino a que sea exaltada en ambos mundos; haz que se aleje de este mundo mortal de polvo y de quienes han puesto en él sus corazones, y permítele comulgar con el mundo de la inmortalidad y permanecer estrechamente asociada con él. Concédele poder celestial y fortalécela con los hálitos del Espíritu Santo para que se disponga a servirte. 
Tú eres el Poderoso.

-`Abdu'l-Bahá
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Mujeres (#11594)

¡Mi Señor! ¡Mi Señor! Te alabo y Te doy gracias por aquello con que has favorecido a Tu humilde sierva, a Tu esclava que Te ruega y Te suplica, pues, en verdad, Tú la has guiado a Tu Reino manifiesto y has hecho que oiga Tu sublime Llamamiento en el mundo contingente y que perciba Tus Señales que demuestran el advenimiento de Tu reino victorioso sobre todas las cosas.
¡Oh mi Señor! A Ti dedico lo que está en mi seno. Haz, pues, que sea una criatura digna de elogio en Tu Reino, y afortunada gracias a Tu favor y Tu generosidad; que se desarrolle y crezca bajo el cuidado de Tu educación.
Verdaderamente, Tú eres el Generoso. Verdaderamente, Tú eres el Señor de Gran Favor.

-`Abdu'l-Bahá
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